Por qué tantos negocios nacen sin mapa (y cómo el Business Model Canvas puede cambiar eso)
Guatemala tiene una de las tasas de emprendimiento más altas del mundo. El más reciente Informe Nacional de Emprendimiento, elaborado por el Centro de Emprendimiento Kirzner de la Universidad Francisco Marroquín como parte del Global Entrepreneurship Monitor, ubica al país en el sexto lugar a nivel mundial y en el tercero de América Latina. El 37% de los guatemaltecos participa en la creación o gestión de algún negocio. El 95% considera que emprender es una buena opción profesional. El 74% dice tener las capacidades necesarias para hacerlo.
El dato que más me llama la atención no es ninguno de esos. Es que el 66% de esos negocios opera fuera de la formalidad y que siete de cada diez emprendedores dependen únicamente de sus propios ahorros para arrancar. A Guatemala no le falta gente con ganas de montar un negocio. Le falta algo antes de eso: un mapa.
Lo veo todos los días en la colonia donde vivo. Menos de cien casas y hay tres tiendas, una al lado de la otra, todas bien surtidas. Ya han abierto y cerrado varios intentos más. De las que sobreviven, una tiene delivery, otra acepta pagos con tarjeta y la tercera funciona porque los señores que la atienden llevan años ahí y la gente les tiene cariño. Las demás abren y cierran al ritmo exacto del contrato de alquiler, ni un día más.
Ese patrón se repite en cualquier colonia, cualquier centro comercial, cualquier feria de emprendedores del país. Negocios que ofrecen exactamente lo mismo que el de al lado, sin ningún motivo real para que alguien los elija a ellos y no a la competencia. Conozco a varios amigos que se lanzaron con toda la ilusión y en meses ya estaban cerrando, después de haber puesto ahorros, tiempo y bastante desgaste personal de por medio. Le llamamos «el costo de la experiencia» para sentirnos mejor, pero sigue siendo una pérdida que se pudo evitar.
Hace poco platiqué con una amiga que da clases en la UFM. Desde 2020 acompaña a emprendedores en un proceso donde primero se conocen a ellos mismos, después conocen su producto y después el mercado. Entre las herramientas que usa mencionó el Business Model Canvas, y ahí se me prendió el foco. Yo llevo años usando una app en el celular para mapear mis propios proyectos, casi como un ancla para no perder el hilo cuando las ideas cambian de forma cada dos semanas.
El Business Model Canvas no es una idea nueva ni complicada. Son nueve bloques (socios clave, actividades clave, recursos clave, propuesta de valor, relaciones con clientes, canales, segmentos de clientes, estructura de costos y fuentes de ingresos) que obligan a responder preguntas que casi nadie se hace antes de abrir un negocio. ¿Quién es realmente mi cliente? ¿Por qué me elegiría a mí y no a la tienda de al lado? ¿De qué vivo si esto no funciona el primer mes?
Por eso armé BMC Studio, una app web gratuita para que cualquiera pueda construir su modelo de negocio antes de arriesgar un centavo. Un asistente guiado te lleva bloque por bloque, con una explicación y ejemplos para cada uno. Al terminar, exportas tu canvas en PDF, PNG o JPG, listo para presentarlo a un socio o a un banco, o simplemente para pegarlo en la pared de tu oficina. Puedes empezar en modo libre sin registrarte, y si creas una cuenta guardas hasta tres modelos.
No es una fórmula mágica. No te garantiza que tu tienda sobreviva a la de la esquina. Pero si te obliga a pensar antes de firmar el contrato de alquiler, ya vale la pena. El costo de la experiencia se puede reducir. No eliminar del todo. Reducir.
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