En esta época que venera las redes sociales, en la que Facebook, LinkedIn y Twitter son las nuevas plazas públicas, y la cantidad de amigos y seguidores en línea es su moneda de cambio social, pocas cuestiones son más vitales que ser agradable. Michelle Tillis Lederman presenta 11 sensatas leyes para mejorar su capacidad de agradar. Las reglas son elementales y predecibles, aunque deja fuera la más obvia y comprehensiva: ser amable. getAbstract recomienda estas reglas a quienes necesitan ayuda para socializar. Si usted está desconectado en lo social, independientemente de lo hábil que sea en la biblioteca, el laboratorio o la computadora, el libro de Lederman lo ayudará a comunicarse.

Cómo llevar a la práctica las “11 leyes para ser agradable” y lograrlo.

Ideas fundamentales

  • Agrádese a sí mismo y agradará a otros.
  • Sea siempre auténtico.
  • Las primeras impresiones – por poco confiables que sean – son las que más cuentan, así que trate de causar una muy buena primera impresión. Irradie una actitud positiva.
  • Las expresiones faciales y el lenguaje corporal expresan más que las palabras o el tono de voz.
  • Cuide las “tres V de la comunicación”, las señales “verbales, vocales [y] visuales”: sus palabras, su tono de voz, su lenguaje corporal y sus expresiones faciales.
  • Dé tiempo a las personas para que demuestren quiénes son realmente.
  • Antes que hablar de sí mismo, pida a los demás que hablen de ellos.
  • Ofrezca regalos a los demás y trátelos bien.
  • Ayude a la gente a recordarlo al mantenerse en contacto.
  • No sea impaciente ante la reciprocidad; dé tiempo para que los demás puedan corresponder un favor.

No se conecte en las redes, póngase en contacto

Conectarse en las redes no tiene que ser un ejercicio estratégico, artificial, mecánico y orientado a las metas, algo que tema o que le paralice el alma. Algunos expertos afirman que para operar exitosamente en las redes sociales, usted debe prestar atención a una cierta cantidad de funciones sociales o comerciales, conocer a muchas personas, participar en un número determinado de conversaciones o enviar muchas tarjetas de presentación. Nada de eso es cierto. No se conecte con las personas; póngase en contacto con ellas. Empiece por ser auténtico, franco y honesto; y edifique a partir de allí para ser más feliz y más agradable. Establezca relaciones que valgan la pena mediante la aplicación de “las 11 leyes para ser agradable”.

1. “La ley de la autenticidad”

A la gente no le agradan los farsantes. Para ser agradable, muestre abiertamente su yo verdadero. Si presenta una personalidad artificial, los demás verán sus intenciones: usted no les agradará y se sentirá incómodo consigo mismo. Se sentirá torpe, lo que exacerbará su sensación de incomodidad, lo hará sentir aún más incómodo y hará que la gente a su alrededor también se sienta incómoda. Cuanto menos sincero sea en sus acciones, más sospechoso le parecerá a la gente. “Lo que usted muestre al mundo es lo que el mundo le mostrará a usted”.Sea fiel a quien es en realidad. Independientemente de las circunstancias, nunca adopte una personalidad falsa. Podría usted creer que ocasionalmente debe actuar de cierta manera artificial, como durante un evento social, por ejemplo; elimine esas nociones erróneas de su repertorio social y vea los retos sociales con una nueva mirada: reelabore su perspectiva para sentirse más a gusto consigo mismo. “No importa en qué punto de nuestra trayectoria profesional nos encontremos, forjar nuevas relaciones es una parte vital del desarrollo y crecimiento continuos”.

2. “La ley de la imagen de sí mismo”

Si la imagen que tiene de sí mismo es consistentemente positiva, atraerá los sentimientos positivos de los demás. Si su imagen de sí mismo es negativa, será difícil que los demás se sientan bien con usted. La gente lo ve como usted se ve a sí mismo: la percepción que tenga de sí se convierte en una realidad para quienes lo rodean. No importa cuáles crea que son sus desventajas, piense bien de sí mismo. Acentúe lo positivo. Pida a sus amigos y familiares que describan las cualidades más atractivas que ven en usted: se podría enterar de que la gente lo ve realmente de una manera más positiva de lo que cree. La forma de describirse a sí mismo afecta directamente su autoimagen; por ejemplo, pensar “no tengo nada que ofrecer” o “no soy bueno para eso” sabotea su propia imagen. Trátese de un modo más positivo. “El término ‘conectarse en la red’ es simplemente otra manera de pensar cómo iniciar una relación”.

3. “La ley de la percepción”

No juzgue automáticamente a la gente con base en poca o ninguna evidencia; por ejemplo, no malinterprete la timidez de alguien como distanciamiento. Dé a las personas la oportunidad de mostrar quiénes son realmente sin tratar de hacerlo por ellas. Del mismo modo que juzgue a los demás, será juzgado. Desafortunadamente, las primeras impresiones – por poco confiables que sean – son las que más cuentan. Esfuércese por dejar una primera impresión fuerte y positiva.

“Establecer relaciones no significa hacer transacciones, sino estar en contacto con la gente”.Cuide las “tres V de la comunicación”: las señales “verbales, vocales [y] visuales”; es decir, sus palabras, su tono de voz, su lenguaje corporal y sus expresiones faciales. Si no lo hace, la gente se mostrará escéptica y desconfiada o verá en usted a una persona confundida e insegura. Preste atención especial al lenguaje corporal. En su libro Silent Messages, el psicólogo Albert Mehrabian afirma que el “agrado total” es igual a “7% de agrado verbal + 38% de agrado vocal + 55% de agrado facial”.

4. “La ley de la energía”

Usted emite energía positiva o negativa y los demás la reciben. Si transmite energía positiva, su efecto sobre los demás será de optimismo: hará que se sientan vigorizados y entusiastas. Por supuesto, su energía positiva debe ser totalmente auténtica. La ley de la energía incluye tres aspectos: su energía y lo bien que la conozca; la energía de la otra persona, y las expectativas que usted tenga sobre la energía combinada de usted y la otra persona, dependiendo de las experiencias pasadas que haya tenido. Para saber qué clase de energía emite, pida la opinión de por lo menos cinco personas de diferentes áreas de su vida. Éstas son algunas preguntas útiles: “¿cómo describirías mi estado de ánimo?” o “¿cómo describirías mi personalidad?”. “Las personas se sienten cómodas con la gente que conocen y con lo que conocen”.

5. “La ley de la curiosidad”

¿Los demás despiertan su curiosidad? ¿Desea saber todo lo que pueda sobre ellos? Cuando realmente desea saber algo de alguien, sus conversaciones se facilitan. Expresar su curiosidad lo ayudará a familiarizarse con desconocidos y ayuda a que ellos se familiaricen con usted. La amistad se desarrolla a partir del intercambio abierto de intereses compartidos. Cuando inicie una conversación, concéntrese en la otra persona. A la gente le encanta hablar de sí misma y le agradan quienes la escuchan.

“Cuando somos auténticos y genuinos en nuestro fuero interno, nuestros esfuerzos por comunicarnos con otros funcionan al máximo”.Cuando pregunte a los demás sobre sí mismos, haga preguntas abiertas que empiecen con “qué”, “cómo” o “por qué”. Eso anima a la gente a hablar extensamente sobre sí misma y es mucho mejor para iniciar una conversación que las preguntas que sólo permiten respuestas fijas, como “sí” o “no”; es decir, no diga “¿hace usted … ?”, sino “¿cómo haría usted … ?”. Otras maneras adecuadas de iniciar una conversación son, por ejemplo: “¿qué hace usted?” y “¿qué piensa usted de …?”. Las personas tienen opiniones: pídales que expresen las suyas sobre temas de actualidad para iniciar la conversación.

6. “La ley de la escucha”

Escuche atentamente. Si no escucha lo que los demás dicen, le será casi imposible entenderlos. Los beneficios de escuchar a otros incluyen la generación de confianza y el conocimiento de intereses comunes, así como el descubrimiento de las necesidades de los demás, sus preocupaciones principales y sus emociones. Escuchar atentamente es especialmente valioso en el trabajo; por ejemplo, la colaboración productiva con sus colegas depende de que todos se escuchen unos a otros. “Casi el 42% de la población de EE.UU. tiene una cuenta en Facebook y las cifras semanales de seguimiento revelan que el tráfico en Facebook supera con frecuencia al de Google”.La escucha tiene lugar en tres niveles distintos.

Primero, la “escucha interior” le permite relacionar lo que oye con algo que haya experimentado antes.

Segundo, la “escucha exterior” le permite escuchar más atentamente y buscar más información: cuando alguien exprese una preferencia, pídale más información sobre su elección.

Tercero, la “escucha intuitiva” le permite prestar atención a lo que la gente dice y lo que no dice. Escuchar intuitivamente no sólo se refiere a palabras, sino al lenguaje corporal, al tono de voz y demás. Preste atención a las tres V cuando escuche y cuando hable. “No se ponga delante de las narices de alguien, sólo trate de pertenecer a su círculo”.

7. “La ley de la afinidad”

La gente se siente más cómoda con quienes siente afinidad. Demostrar su afinidad con otros lo ayuda a hacerlos sus aliados: automáticamente se sienten cercanos a usted. La confianza se desarrolla a partir de esas similitudes. Haga un inventario de sí mismo para descubrir los posibles puntos de comparación que le den la oportunidad de establecer una relación: su universidad, clubes o pasatiempos, su música o sus películas predilectas, su empleo, sus antecedentes y demás. Válgase de medios sociales como Facebook y LinkedIn para descubrir semejanzas con aquellas personas a quienes desea conocer.

Puede emplear técnicas como la mímica – imitar las posturas corporales de los demás – para demostrar sus similitudes durante una conversación. Si alguien se inclina hacia el frente cuando le habla, haga lo mismo cuando sea su turno. Recuerde manejar la mímica inteligente, sutil y adecuadamente; por ejemplo, si alguien se inclina hacia atrás cuando usted esté hablando, es señal de distanciamiento. En ese caso, usted no querrá transmitir la misma actitud.

“La escucha intuitiva significa escuchar lo que se comunica tanto verbal como no verbalmente”.

8. “La ley del recuerdo del estado de ánimo”

La manera como los extraños lo perciben depende, en un alto grado, de la manera en la que haya interactuado con gente desconocida en el pasado. Lo que usted hace sentir a los demás los afecta más profundamente que lo que les dice. El estado de ánimo de las personas puede levantarse o deprimirse cuando usted llega a un sitio, dependiendo de cómo los haya hecho sentir previamente. A esto se le llama el recuerdo del estado de ánimo, que afecta directamente la capacidad de agradar.

“Los introvertidos deben saber que pueden también sentirse totalmente a gusto tanto en situaciones comerciales como sociales, y que ser introvertido puede ser una virtud”.Para ser más agradable, levante el estado de ánimo de la gente; no la deprima. Sea consciente de las palabras que usa. Mire fijamente a los ojos; sonría con frecuencia; asiente con la cabeza para indicar aprobación de lo que diga otra persona, pero no exagere. Pedir consejo a alguien es una buena manera de afirmar la valía de esa persona. Tenga cuidado de no invadir el espacio de sus interlocutores; deles todo el espacio necesario, dígales cosas agradables y elógielos sinceramente cuando pueda.

9. “La ley de la familiaridad”

Si la gente ha oído hablar de usted y ello es positivo, va por el buen camino para ser agradable. Cuanto más positivamente estén familiarizados los demás con usted, mejor. Haga que los demás lo recuerden: envíeles notas de felicitación o tarjetas sociales. Manténgase en contacto con ellos y esté al día de lo que les ocurre a través de las redes sociales. Dos de cada cinco habitantes de EE.UU. está en Facebook, por lo que es un excelente sitio para cultivar y fomentar la familiaridad. LinkedIn es un magnífico sitio de contacto para la gente de negocios. En marzo del 2011, Twitter tenía más de 175 millones de usuarios; es una invaluable herramienta para generar y cultivar la familiaridad. La gran belleza de las redes sociales es que se puede estar en estrecho contacto con viejos amigos, hacer nuevos amigos y generar una familiaridad positiva con todos ellos.

“El lenguaje corporal contribuye con más del 50% a la capacidad general de resultar agradable”.

10. “La ley de dar”

Una magnífica manera de aumentar su capacidad de agradar es dar a la gente algo de valor. No tiene que ser un obsequio material ni monetario. Puede proporcionar apoyo emocional a alguien en una coyuntura crucial de su vida y, en efecto, usted obsequia algo a las personas cuando las invita a un evento especial o cuando les notifica sobre una actividad a la que cree que les gustaría asistir.

“La energía es el elemento tácito presente en todo intercambio, por lo que es importante que usted esté consciente de la energía que aporta a la interacción”.Cuando da a los demás, también recibe; es la tradicional retribución o quid pro quo, pero la gente más agradable no se enfoca en lo que podría recibir cuando da; simplemente da con gusto. Otras maneras útiles de dar – y que no cuestan nada – incluyen ofrecer artículos sobre temas de interés para ellos, consejos útiles o hacerles favores especiales, por ejemplo, enviar un cliente potencial a un vendedor o recomendarle a quien quiera comprar un producto o servicio similar a lo que vende.

11. “La ley de la paciencia”

Cuanto más paciente sea, mejor será su situación. Para ser más tolerante, deje sus expectativas de lado. No aguarde las respuestas de otros, que quizá nunca lleguen, sino que deje que las circunstancias se den a su tiempo. La paciencia es la mejor actitud en aquellos que hacen algo por otros y, por lo general, se sienten frustrados si no reciben pronto algo a cambio. Con frecuencia, las relaciones sufren debido a que uno quiere automáticamente esa reciprocidad inmediata. Aguarde la oportunidad sin resentimiento.

“Cuando libremente da algo a alguien, no sólo incrementa su capacidad de ser agradable y ayudar a los demás, sino que casi siempre obtiene algo inesperado a cambio”.La ley de la paciencia representa la culminación lógica de las 10 leyes anteriores para ser agradable. La paciencia es una virtud clave y, a fin de cuentas, ser agradable depende de ella. Manténgase sereno cuando trate de forjar relaciones viables con otras personas y mientras se esfuerza por incrementar su familiaridad en línea y su mundo social. La paciencia le permite hacer cosas agradables para otros sin preocuparse por recibir algo a cambio. Y eso hace que usted sea muy agradable.

Ser agradable no es complicado

Ser agradable no es una pose. No es una actitud. No es ingenio ni malicia. Y, sin duda alguna, no es el número de personas a quienes agrada o que le agradan a usted. Por el contrario, ser agradable es un enfoque y una filosofía de la vida fundamentales. Es la manera auténtica y sincera de comunicarse con sus semejantes, y la capacidad de agradar permite esa comunicación. Cuando se trata de relaciones, nada es más esencial que la capacidad de agradar, y ésta funciona de una forma que no podría ser más directa: dé y recibirá. Cuando se va al meollo del asunto, ser agradable es pura y sencillamente tener sentido común.

Sobre la autora

Michelle Tillis Lederman, profesora adjunta de Stern School of Business de la Universidad de Nueva York, es directora ejecutiva de Executive Essentials, una compañía que prepara programas de liderazgo para empresas.

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